martes, 26 de enero de 2010

Navegar

Llegué a la orilla nadando. El naufragio del bote en plena tormenta fue horrible, por suerte mi amigo y yo estamos a salvo. Él, con su sunga amarilla desafía todas las miradas, quien quiera ver que vea, dice.

Los dos estuvimos aterrados por espacio de dos horas interminables. Nos ayudamos a salir, inventamos un salvavidas con lo que pudimos encontrar en el agua, con los restos del bote hundiéndose inexorablemente.

Escapamos de la tormenta por milagro. Caían rayos por todos lados, fue espantoso. A ver si la próxima vez prestamos atención a los pronósticos de la gente del lugar. Muchos nos aconsejaron quedarnos en casa esa tarde, muchos previeron el desastre, muchos quisieron advertirnos pero nosotros queríamos estrenar el botecito a toda costa.


García Be

sábado, 16 de enero de 2010

Turismo

Apareció una paloma en el lago.

Miro ese animal, miro sus plumas, miro lo que hay alrededor, es un lago tranquilo por suerte hoy está manso, ideal para navegar y disfrutar el día soleado. El animal mira para uno y otro lado, espera que le tire miga de pan, está loco.

Este pancito que me queda está duro, está viejo y seco y es lo único que tengo para los próximos días si no me vienen a buscar. Seguirás ahí mirando animalito, seguirás esperando mi generosidad eternamente. Es lo único que me queda y vos ahí tan campante. Tené cuidado. Yo que vos empiezo a volar de inmediato, me largo a buscar otros horizontes porque mientras te miro, veo de reojo una piedrita que hay aquí a mi lado y me parece que alcanza para voltear comida envuelta en plumas.

Eso. Volá. Andate, es lo mejor que podés hacer. De todas maneras me voy a preparar. Voy a acercar un poco esa piedrita y voy a cortar ramas secas. Tengo a mano un encendedor con algo de gas.


García Be

jueves, 14 de enero de 2010

Tv Switch

En esta nueva sala de espera hay tres monitores de plasma donde pasan programas de televisión aburridísimos. La tele ya no es lo que era antes, había un solo canal, un solo programa: o lo veías o te ibas a hacer algo. Ahí valía la pena ver televisión porque los programas no eran tan horribles como ahora.

Quiero apagar los monitores y el control remoto no responde. Es que hay un solo control para los tres; el aparatito tiene un switch donde cambiás Tv1, Tv2, Tv3 y los mismos comandos para todos. Puede verse el mismo programa en los tres, o distintos en cada uno.

Es extraño porque a pesar de que cambio de canal siempre veo más o menos lo mismo. Aparece una mujer en todos los televisores, en todos los canales, en todos los programas. Ahí fueron a comerciales y es ella también quien hace el aviso. ¡Qué amorosa!


García Be

viernes, 8 de enero de 2010

Esquina

Ella limpia la escalera sin advertir que estoy observando la escena detrás del vidrio espejado de una ventana. Come chicle y hace minúsculos globitos que explota a cada momento. Puedo dejar de mirar pero no tengo ganas. Es muy atractiva en su tarea, me seduce su dedicación y noto que hay algo más: su pelo recogido, su mirada detrás de los anteojos, su esmero, o simplemente su ropa.

Quiere avanzar por debajo de la escalera pero algunos compañeros le impiden el paso, jugando, hacen bromas sobre sus guantes de llamativo naranja y látex. Vuelca el contenido del balde, los mancha con cloro, se ríe, me mira detrás del vidrio, busca complicidad en los ojos. Siempre supo que yo estaba ahí, entonces mi cara asume un intenso color rojo de vergüenza y calor.

Cinco minutos más y me voy de aquí.


García Be.