jueves, 20 de julio de 2017

Elecciones

Si el termo revienta

Damos rienda suelta

A la carcajada.

Hoy fue un día de esos

En que deseas que se abra la tierra

Y te trague de un bocado

Así la novedad

Del olvido pasa

Urgente

Como pasa pronto

Una elección a concejal.

martes, 13 de junio de 2017

Poema (1)

A propósito del día del Escritor.

Salir corriendo
como una nube 
envuelta en llamas 
que se apaga.

Dejar un sentimiento 
borrarlo del mapa 
secarlo 
humedecerlo 
con una lluvia 
de sonidos 
que envuelven 
adormecen 
estremecen.

Volar en mil direcciones 
todas estériles
muertas de antes
cuando empezó
la ruina
de quien salvó la vida.

Sin saber dónde 
tocar 
dónde empezar 
o finalizar y dejar 
en pausa 
la suerte de librarse 
del pisado pasado 
urgente, tremendo
ausente, final.

jueves, 18 de mayo de 2017

Cruzar

Crucé la calle y toqué timbre.  

Abrió la puerta de inmediato, tal vez​ esperando encontrar la mujer de su vida, pero lo que había era simplemente yo.  Lo puse al corriente acerca del pedido que vamos a preparar juntos. Ahora le decimos pedidos porque hasta no tener la aprobación del cliente no estamos libres de una cancelación​, nos movemos con absoluta reserva.

Cierta vez sucedió que empezamos a preparar un envío a Europa y se canceló minutos antes de embarcar. Amargamente perdimos en ese instante millones de dólares como si nada.  Fue un aprendizaje duro, que jamás olvidaré.   Los buenos aprendizajes lo son. 

Duros.

Sirvió para unirnos más aquel día.  A partir de entonces solo hacíamos algo si estábamos seguros que el colega estaba al corriente y tomados​ los recaudos necesarios. Ya nunca volvimos a equivocarnos tanto. Pero la lección la aprendimos de una vez y para siempre. A quién le resulta divertido​ poner en riesgo su casa.  En aquella oportunidad lo nuestro se volvió deuda permanente y la hipoteca se nos vino encima. No recuerdo haber atravesado por una situación de tanto estrés como aquel día. 

Pero ahora, mientras recuerdo estas cosas, veo la luz de un móvil policial en la calle.

Me dicen que han secuestrado un vecino, piden rescate y los familiares lo primero que hacen es llamar a la policía que, como era su deber, atendió el llamado.  Los secuestradores habían sido claros: se mete la ley, él muere.

Entonces, la sirena y un alboroto de gente nunca visto a esta hora del día y mi temor era que los vecinos vinieran a casa a preguntar cosas porque cada vez que hubo revuelo en el barrio, me vinieron a buscar.  Parece que me tienen entre ceja y ceja. En la policía debe haber un registro a mi nombre que dice las veces que crucé un semáforo en rojo y cosas así. Lo sospecho por la cara de reproche del agente aquella vez que nos cruzamos en la delegación policial.  Hay registros de mi conducta por todos lados, ya no se qué pensar. 

Debo actuar como si nada,  de lo contrario la paranoia se vuelve insoportable y paso a la inacción total. Me vuelvo una persona apática y solitaria, no contesto los llamados o los emails y cualquier extraño me horroriza.

Es un día gris. Los vecinos ya están en calma. Ahora deben estar despidiendo los restos, contando a sus amigos y familiares cómo descubrieron este perfil delictivo.

Pero yo, apenas si crucé la calle aquel día.

lunes, 13 de febrero de 2017

Mini relato

Llegando a casa empecé a tomar notas acerca de lo sucedido en el trabajo, donde unas niñas se encargaron de hacerme la mañana un completo desastre.

Su padre se bajó del auto a preguntar por unas calles que no encontraba pero a los pocos minutos detrás de él, llegaron las chicas sedientas pidiendo agua o algo fresco para beber y yo, que nada tenía a mano pero deseaba complacerlas, busqué de inmediato la botella de agua del jefe que había dejado temprano en la heladera, y a pesar de saber que sería motivo para un reto después, me dispuse a servirles un vaso a las pobres niñas.

Cuando estaba bebiendo, una de ellas, si mal no recuerdo la mayor, lanzó un grito espantoso que hizo que todos girásemos a mirar: había un insecto en la botella, de un tamaño lo suficientemente grande como para hacer inexplicable su aparición ahí dentro.

El asombro dió paso al asco. Beber ese agua era un asco.