viernes, 24 de junio de 2011

Es lo que hay

El muchacho a mi izquierda agita su pie en señal de impaciencia.  Me mira de reojo, puedo notar su inquietud, su rechazo.  Es mejor que espere, que siga esperando -pienso- otro buen rato, a él y a mí nos vendría bien otra cosa, pero no hay.   Carraspea la garganta seca por el frío, se muerde las uñas con sus otras uñas y sonríe mintiendo a todos ahí que se creen la mentira de que le queda tiempo.

Ahí aparece el titular de esta Asociación.  Me mira directo a los ojos y me saluda.  El muchacho se levanta y se dirige rápidamente ejerciendo su derecho y me deja sólo, ahora si entiendo la rapidez de su mirada y su enojo.  Tiene suerte, lo van a atender primero -me digo- y sigo hojeando la revista que había sobre la mesita.  Ahora soy yo quien mira de reojo, a mi derecha, a mi izquierda, buscando también que los minutos pasen más rápido.  Tal vez, ya quiero irme.

Resignación viejo, el ambiente del fútbol es así.  Es lo que hay.


García Be