Otro poema
Una lucha desigual se cierne sobre el lodo de tu brazo y mi estrecho cielo que todo lo conjuga mineral combatiente, sibilante y húmedo. Un soldado espera silencioso tras la muralla de la codicia el ultimátum de su general, que avanzar es la medalla postrera, que destruir es el deseo primero. Me quedo contemplando el rostro del compañero, muerto. Quiero avanzar mis manos callan el fusil y espero agazapado el zarpazo violento de la guerra que hay en mis entrañas Cuando sueño, te veo y pienso: ¿cuánto más he de sufrir?