Hacerse cargo
Salí a correr con entusiasmo ayer, y me encontré con la situación de que en el parque no había gente, estaba todo el mundo en su casa, evitando salir a hacer actividad física, a diferencia mia, claro, que encontré un momento en mi complicada agenda y me puse los cortos para salir a sudar un poco que hace bien, y cuando iba promediando la vuelta al parque que doy habitualmente, una rama cayó de un árbol golpeando mi cabeza levemente sin causar daño alguno pero advirtiéndome que no estaba bueno lo que pasaba, que el viento zonda estaba complicando realmente la ciudad y que mejor cambiaba de dirección de inmediato, me volcaba a cruzar la avenida y me escondía de los árboles frondosos y peligrosos del parque, y naturalmente eso hice. Crucé de inmediato, como decía, la avenida por la senda peatonal (creo) y me lancé a correr entre los autos y las veredas derecho a casa. Comenté la situación apenas llegué y se rieron de que por suerte no tuviera mayores daños en la cabeza, ...