Mi trabajo
La línea de producción está colapsada. Hay mucho inventario por revisar, mucho catálogo por chequear, y nadie quiere hacer nada. Es un bajón trabajar aquí, todos los compañeros tienen una cara que mejor ni te cuento. Están haciendo campaña para desbancar al gerente porque -ya lo saben- se lo pasa en su oficina mirando páginas de internet y no toma decisiones, no arma reuniones, no hace una mierda. Lo miro absorto cada vez que me llama a su escritorio, por alguna pregunta que termina en nada, él distraído, yo pidiéndole un cafe a la secretaria que me hace un guiño cómplice y me lo trae con scons que ella misma prepara. Me recuesto -prácticamente- en el sillón de la oficina del jefe, mirando a mi alrededor el decorado, las ventanas, ese sujeto ahí enceguecido por la pantalla del monitor, yendo de aquí para allá en páginas absurdas, y todo el tiempo ignorándome por completo. Aprovecho la comodidad de su oficina, el calor de este lunes lunático y la som...