En el camino
El chofer del camión se estremece después de atravesar la bajada del río, pensando hubiera sido malo quedarse atascado en el agua, como le ocurrió aquella vez que lo rescataron varios cientos de metros aguas abajo milagrosamente. Ahora mira la estampita de la Virgen, se persigna agradecido y sigue su camino recordando amablemente a su jefe, que le había dicho, ¡vamos, al camión, con todo y melones, que en el camino se acomoda la carga! Más adelante, un cartel declara la proximidad de su destino: 100 kilómetros de puro asfalto sinuoso y en subida. Sólo 100 kilómetros y volverá a ver a su familia. Su hijo menor está dando las primeras batallas en la ruta. Ya se anima a manejar, con él al lado, pero algún día será su reemplazo natural. Va a heredarle todo su prestigio al mando del vehículo, quiere enseñarle todos los trucos y mostrarle todos los atajos, las ventajas y desventajas de este trabajo sucio a veces, y grato algunas otras, las menos. En todo es r...