Empezar y acabar de una buena vez
esta ilusoria estancia matutina
de vueltas en la cama y sin saberes
Que me acongojan y entorpecen un poco
la voz, y empiezo un corolario triste
de versos inusitados esperando un día
me voy agotando de esperanza porque
saber que se acaba, que esto es algo
así como llamarlo, el final es triste
Saber que no estás, que un día vendrás
tal vez envuelta en una sábana gris
de perlas cultivadas y engarzadas el collar
Tendré que salir a ver por qué calle, si
por el este a contramano, o por el oeste
como indica la ley.