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Mostrando las entradas de junio, 2020

Relojes

¿Qué es erróneo? El horario en mi reloj  debo cambiar el algoritmo  sin embargo la noche fugaz  ha querido vernos tristes  sombríos intentando retorcer  en el puño el dolor.  Suelo estar cansado  a estas horas te miro  enfrente y pienso en el lento  e inexorable transcurrir de la  bebida que consumimos. Motivados por el encierro  estamos aquí en esta  maravilla de planeta  atraídos por la hierba. Llanto es aquello que viene  a la memoria del olvido  buscando satisfacer lo impensado  la lenta huida de la mujer que amo.

Nuevos amigos

Hoy voy a saludar a mi amiga francesa que quedó varada por la cuarentena en una ciudad remota de Asia que aunque suene extraño, están pasando una situación similar a la nuestra y según ella me cuenta todos ahí están centrados en volver a casa pero lo difícil es tomarse un avión que no esté contaminado por lo que prefieren seguir ahí y esperar a que pase.  Esta amiga que en realidad la conocí por chat simplemente, quiere hacerme creer que lo está pasando bien, que está todo en orden pero se que no es así, tiembla al hablar y en el chat apenas se ve, pero claramente hay siluetas a su alrededor que están controlando la conversación, lo que dice, y también y lo que definitivamente asusta, es que están siguiendo paso a paso cada cosa que digo yo, tengo que tener esto presente.  Algo de miedo se cuela en nuestros chats, no sostenemos la sonrisa mucho tiempo, a veces noto algo similar a una lágrima en sus ojos y tiemblo de sólo pensar que pudiera estar pasándole algo grave que no me ...

La pieza que falta

Día sereno en la pensión.  Han decidido llamarla así ahora que el turismo está cancelado con motivo de la pandemia y parece que va a durar bastante tiempo por eso será que están abriendo el paraguas para no cerrar finalmente, producto de que no hay nuevos ingresos en el edificio.  Digo sereno, más allá de una explosión que se escuchó en la cocina aparentemente sin daños, que pudo haber estado originada en el uso errado del horno microondas o quién sabe qué, pero por suerte todo volvió rápidamente a la normalidad y serenidad acostumbradas, de manera que los que todavía estamos con vida, seguiremos de momento con la actividad acostumbrada, lo que no es poco porque si de pronto sucediera algo inusual y criminal por ejemplo, quiera que no estaríamos todos en el horno  más allá de que sea microondas o no, explotaría nuestra quietud y ya no sería divertido: declaraciones en la comisaría, investigación a todos los que estamos, vergüenza y demás situaciones absolutamente incómoda...

Agradecido

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Cuando alguien hace algo valioso por uno, es momento de agradecerlo, siempre y cuando sea genuino y verdadero.  Hay casos que nos encontramos a menudo diciendo "eh, pero si fue él o ella quien lo hizo por mí" y no vamos después a agradecerle, no pasamos siquiera cerca de la situación y ponemos las cosas en su justo orden.  Y así vamos, y no está bien; tengamos en claro que podemos remediar las cosas de inmediato porque también es cierto que algunas personas se alejan de nosotros para siempre y ya no hay vuelta atrás ni más oportunidades de hacerlo.  Mala cosa.  Tengamos siempre presente que hay que agradecer, a la menor oportunidad por lo bueno que recibimos de las personas que tenemos cerca y también las que tenemos lejos pero estamos en contacto, digamos que hoy es mucho más fácil con internet y los medios de comunicación actuales.  ¿Cómo hacías hace años, digamos unos cuarenta, para comunicar algo así a tus seres más inmediatos?  ¿Una llamada por teléfon...

La barrera del tiempo

Podría escribir de todos modos en este pequeño escritorio bajo, que preciosamente han instalado en mi habitación, pero prefiero subirlo a un caballete para que quede a mi altura no sea cosa que me empiece a molestar la cervical tal como vio aquel médico en el Instituto, donde me asustaron un poco con ideas un tanto inverosímiles acerca de lo que debe ser el trabajo en internet, y hacia dónde debería yo dirigir mis pasos después que contratara con ellos un esquema de ingresos levemente inferior a lo que gana cualquier programador.  Cuando digo levemente estoy siendo muy generoso.  Diría más bien que no hay manera de salir ganando de ahí, era una vulgar trampa que a los caza-idiotas les encanta ejecutar.  Estuve a esto de firmar ahí pero ella siempre atenta a todo me advirtió: "no lo hagas".  Fue encantadora su presencia en el momento justo de aquel día, de otra manera habría caído en la vulgar trampa como dije, palabrita que se acerca bastante a trama , pero no digamo...

Línea de vista

Una cosa que asusta, es ver que entra gente a la sala y son desconocidos que vienen viajando desde Buenos Aires, y uno ahí muy tranquilo tratando de ser gentil y previsor a la vez, cuidando el detalle de que no vayan a contagiarlo en el hipotético caso que tengan alguna cosa en su torrente sanguíneo que ellos mismos desconozcan.  Pero entran, se sientan, y comienzan a hablar sin parar con una verborragia notable que nos lleva de aquí para allá a los pobres seres que estamos rumiando la misma espantosa bola de aburrimiento desde que empezó la cuarentena y finalmente un poco el fastidio nos hace embalar y saludar cordialmente dando incluso la mano.  ¿Dónde la estoy metiendo preguntaremos después?  ¿Por qué el libro este que estoy leyendo tiene tantos pasajes similares a lo que estoy viviendo casi como un espejo?  Apenas es que me identifico y ahí reside la habilidad del escritor, decía que me identifico con aquello que el escritor ha querido decir y esa es quizás la ma...

Debajo del puente

Programar en Go debe ser realmente divertido, falta que uno encuentre un motivo para hacerlo, resolver un problema real de la vida de una empresa o por qué no, de algún hipotético usuario de internet a quien terminaríamos vendiéndole la aplicación en el futuro o ahí mismo cuando la usa y despliega alrededor algún tipo de publicidad mediante otra aplicación que se encarga de recolectar los fondos para hacerlo.  Ese es el plan.  Por el momento, lo único que tengo a mano es aquella del Instituto donde se ve un listado de alumnos y cada uno que necesita atención, basta con hacer click en su nombre o apellido para desplegar mayor información relacionada y proceder a hacer los cambios pertinentes.  Así de sencillo.  Digamos que hasta el momento está funcionando bien, los encargados de hacerlo funcionar me cuentan todo lo que sucede a diario con los más mínimos detalles y los escucho en la medida de lo posible con la mayor atención de que soy capaz, a veces me sorprendo -lo...

Un lugar agradable

Es bueno dar las gracias de vez en cuando también a la vida porque nos hace vivir situaciones que estaban fuera de nuestros planes, como la de ayer compartir un vino con unos extraños y que uno de ellos fuera de pronto un enorme sommelier que nos dio un recorrido por los mejores terruños de Europa, más precisamente Marsella (FR) y los que escuchábamos boquiabiertos estuvimos un buen rato aprendiendo un poco más de esta graciosa bebida.  Algo bebimos también, claro, y fue grato el momento charlamos bastante y nos reimos cuando alguno dijo una tontería, la mayor de las veces este mismo que está aquí de este lado del teclado. Fue sincera la chica: no quiero beber hoy, antes de embarcar porque su vuelo sale mañana y está preparando las valijas y ya no la volveremos a ver, casi con seguridad, y lo único que sabemos de ella es que le gustan mucho las legumbres en general, y las lentejas en particular, porque la veíamos prepararlas casi todas las noches, y comerlas en ensalada con huevo...

Bajo calibre

-¿Cómo que tienes dólares? -preguntó animado el muchacho. -Sí, tengo algunos, pero de bajo calibre -respondí. Esta conversación, así sacada de alguna película mal traducida es lo que sucedió anoche en este hostel que estoy ocupando ahora y que tiene algunas personas viviendo aquí lo que queda de esta cuarentena ya moribunda.  La gente se está entreteniendo mucho con las compras tardías que no pudo realizar hasta ahora y sale de los mercados con varias bolsas y cosas como si no hubiera mañana, y está bien.  Habrán algunos cuyo trabajo todavía no empieza pero hay otros que además de no haber parado en todo este tiempo, han logrado ahorrar unos pesos dado que no hay en qué gastarlo, los hijos no se mueven de casa y las vacaciones están cerradas hasta nuevo aviso, eso lo tenemos en claro todos por aquí, a nadie sorprende.  Lo cierto es que los días están movidos salvo a la noche donde todo se calma, las luces se apagan cerca de la hora de ir a dormir como de costumbre, per...

La máquina avanza

Aceptar que hay otros programadores en el mundo, y mejores que uno, es algo que cuesta un poco.  Uno se cree el más capo de todos y anda por ahí haciéndolo saber, diciendo a sus colegas que esto es así que no se molesten en hacer sus cosas porque no hay nadie mejor que uno, pero cuando empiezan a mostrarles sus trabajos excelentes uno va cayendo en la cuenta de que algo no está bien, de que se está perdiendo parte del decorado de la sala, de que falta información, de que algo no le dijeron en su momento y quedó ahí fuera de escena hablando solo.  Y es un poco triste, porque los demás avanzan, están actualizados y tienen tiempo además trabajan en eso por lo tanto están afilados, tienen el ejercicio de programar todos los días, están a tiempo.  No es divertido, uno va dándose cuenta que el tiempo ha pasado y vienen nuevas generaciones además con las ganas renovadas y la cosa sigue, la máquina no para hay que hacerse a un lado (es lo mejor) y dejar que avance y observarla qu...

Poema

Un vuelo de pájaro comestible ha calado hondo en la espesura del mar siniestro que recorre mi hombría, mi serenidad. Me recuesto un instante sobre la casta estancia de mi madre a presenciar las olas y revisar el libro de los recuerdos Funestos, vienen en este momento, aquí mismo se esparcen por toda la sala y me anuncian el regreso de la maldad contenida En pomos, como salidos de un vendedor que anuncia en colectivos y reparte sacos de dinero a buen precio. Estamos queriéndonos y eso está bien qué problema habrá entonces si nada puede resultar mal como dicen por ahí. Habrá que sacudirse la tibieza y volcar como volando y volando uno de esos sacos y cubrir el lodo de vicios.

Lo digital en las fotos

Simplemente, cuando no hay nada que decir, debería callar o por lo menos no hablar boludeces que no aportan absolutamente nada a la comunidad de gente que pudieran estar leyendo estas cosas que escribo aquí desde hace varios años, de manera pública, pero que a decir verdad no tienen demasiada repercusión todavía. ¿Qué sería tener repercusión?  por ejemplo, que me citen de alguna editorial de España para comprarme los derechos (?) del blog y lo editen en formato de libro y me pidan una agenda para celebrar una entrevista que será televisada o subida a las redes sociales, y cosas por el estilo, que nada tienen que ver ni con la programación, ni con la literatura o la fotografía, al fin y al cabo.  De manera que no hay mucho más que decir al respecto, y digo España, como podría haber dicho cualquier otro país, simplemente ese me parece demasiado central en el mundo, bien ubicado, ahí en una península que mira al atlántico como también al mediterráneo, y cosas de este estilo digam...
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Alejandra, ca. 1994 Esa foto es del año 1994 aproximadamente, o como se diría por ahí "ca. 1994" recuerdo torpemente el momento exacto por así decirlo, pero en diciembre de ese año estábamos comenzando nuestro noviazgo y estaba bastante entusiasmado sacando fotos a cuanto sujeto pudiera y se prestara a posar para mí, en este caso un retrato en blanco y negro que oportunamente revelaron en alguna casa de fotografía, no recuerdo exactamente cuál de las que me soportaba por aquellos años.  Pero la foto es linda, Alejandra también claro.  Y ahí quedó.  Ella en la ventana, ella mirando con esa dulzura que siempre admiré en su rostro, esperando por mí, que dejara lo que estaba haciendo y le prestara un poco de atención, ella sincera diciéndome tal o cual cosa y yo, por mi parte, entretenido con alguna máquina.  Pero quedó este bonito testimonio de nuestro fugaz noviazgo.  Digo fugaz en términos de que pronto más exactamente en abril del año siguiente, nos casamo...

Cine de barro

Buenos días, digo al entrar en el cuadro de la cineasta que me convocó para hacer una película sobre la vida de un pintor mendocino, esta vez en Rodeo de la Cruz, lugar que desconocía totalmente aunque estuve cerca cuando buscábamos alquilar por la zona, digo por la zona de la ciudad de Mendoza.  Estuvimos ahí cerquita, lo recuerdo perfectamente, y tengo grabada en mi retina la imagen de un accidente de auto que le costó la vida al conductor de uno de ellos, pobre, no llevaba cinturón de seguridad y terminó golpeando muy fuerte con el volante, el parabrisas, o ambos y murió.  Obitó, como dicen que dice un médico al frente del grupo familiar cuando tienen que dar las malas noticias y suena mejor.   Obitó, lo repiten en silencio los del grupo familiar, intentando hacer que no sea lo otro .  Pero es al pedo, terminan sabiendo que sí, que lamentablemente hay uno menos en la familia y sobreviene el desgarro, la desesperación, la tristeza infinita, todo junto.  S...

Los programas avanzan

Si bien no quiero escribir sobre esto, es un tema que ronda mi capocha desde hace mucho: por qué ya no programo de manera corrida, sin descanso, sin pausa, como hacía cuando era joven, cuando tenía trabajo allá en San Rafael haciendo programitas para gestionar almacenes y supermercados, de manera fluida y entretenida, apasionada, divertida y graciosa.  Me reía a veces solo, viendo cómo resolvía algunas cosas, y me divertía bastante, lo repito.  Ahora en cambio es otro el lenguaje, otras las cuestiones que resolver, y tengo que callar las voces que en mi interior recuerdan lo que sucedió por aquellos días, en cuanto estoy sentado frente a la computadora aquellos fantasmas vuelven por mí, a recordarme que ya no tengo dieciocho años, que la juventud es cosa del pasado y que ellos mandan de alguna manera en mi vida todo lo que pueden, o al menos hasta que los hago conscientes y los muevo hacia un lado con un gesto de la mano, así, hacia la derecha ponele y listo.  Se terminó ...