Al costado del camino

Soledad y misterio ruedan por la escalera
rota en la azotea que mira al poniente
mientras giro y busco amistad veo una paloma
que yace muerta sobre el tejado rojo

Para mí que está ahí desde siempre
jurando que nada pasa al que pisa 
rozando el horizonte que hay detrás
y uno que muerde el anzuelo y se clava

Quiere venir a buscarme sencilla y taciturna.

Acceso Este, Mza.

 

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