Quería vivir ahí
La mente tiene esas extrañas ideas que te complican la vida unas veces y otras que tal vez te sacan de apuros. El caso es que mi amigo Verardi un día decidió quitarse la vida subiéndose a un edificio lindero al hospital psiquiátrico del barrio, para desde allí tirarse al suelo, eran unos cuatro o cinco pisos más o menos. Digamos que las posibilidades de matarse eran cincuenta y cincuenta, quiero decir, uno ve la altura y dice sí, desde acá te matás pero en realidad no lo es tanto. Hay posibilidades de quedar vivo y mal herido... y eso sería fatal. Verardi quería hacerlo bien, pero el ahorcamiento le parecía espantoso, no había forma que se confundiera con un accidente. Y armas no tenía, le producían un escalofrío de solo verlas. En cambio la caída era diferente, uno puede hacer pensar que tropezó y se cayó. De modo que no estaba en sus planes dejar carta alguna, simplemente quería suicidarse de manera segura incluso al punto de confundir a la policí...